QUE EMPIECE EL BAILE

Esta es mi historia asi que comencemos por el principio, por ese momento en el que tu vida cambia radicalmente en cuestión de segundos y ya núnca volverá a ser la misma.

Jueves 5 de Diciembre de 2013 – Colonoscopia – Lugar: Hospital Universitario Infanta Elena

Debido a un pequeño sangrado en las heces que noté a mediados de noviembre, me piden una colonoscopia urgente que me hacen a los pocos días. Mi doctora no estaba preocupada ya que creía que se trataba de alguna hemorroide interna y quería comprobarlo con esta prueba.
Fuí nerviosa a la prueba ya que la anestesia, aunque sea leve, siempre me ha infundido mucho respeto, pero gracias a la amabilidad de las enfermeras me pude relajar. Despierto de la prueba y no me dicen nada, simplemente me llevan a una de los pequeños habitáculos para que me siente y espere a que me digan los resultados. Mientras espero escucho como a las personas de los habitáculos de mi alrededor les van dando los médicos los resultados allí mismo y se van con sus informes.
Llega mi médico, me mira muy seria y me dice que les acompañe al despacho… se me hiela la sangre porque ni siquiera me dejaron vestirme, me llevaron con la desastrosa bata azúl abierta por detrás que tienes que ir sujetándote para no enseñar el trasero, y esas fundas que te ponen en el calzado.


Entramos al despacho y me mira sin hablar.  Pasados unos segundos, lo suelta a bocajarro: “no hemos podido realizar la colonoscopia completa, tienes un tumor enorme en el sigma (unión del recto y el colon) y no he podido pasar la cámara para ver más. Por mi experiencia en esto tengo que decirte que posiblemente sea maligno y esté avanzado. Te hemos sacado muestra para biopsia, te vamos a pedir urgentemente TAC, resonancia  y analíticas, ahora te daré los volantes para que te citen”

En bata, con el culo al aire y la noticia de que, posiblemente, tienes cáncer… y sola, porque como creías que ibas a que te dijeran cuantas hemorroides tenías, habías decicido no ir acompañada ya que no era necesario.

Y las lágrimas empiezan a caer y las manos te empiezan a temblar… y a la doctora, lo único que se le ocurre decir es ” perdona, tenía que haberte dicho que te vistieras antes de venir al despacho”.

Fueron las enfermeras las que me dejaron llorar en su hombro y desahogarme a su lado, ellas me ayudaron a vestirme y me dieron ánimos con sus palabras.

Y con esa noticia, sal del Hospital e intenta hacer tu vida normal sin darle vueltas hasta que no tengas todos los resultados del resto de pruebas… Durante los dias que siguieron a éste, conseguí no pensar en lo peor y no agobiarme. Conseguí salir y hacer mi vida normal  a pesar de los fuertes dolores que tenía debido a una contractura bestial de casi toda la parte derecha de mi cuerpo por el shock de la noticia.
Lo conseguí, hasta el día del diagnóstico definitivo: el 16 de diciembre de 2013

tiempo-vuela

Anuncios

DEJA TU COMENTARIO

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s